Bonificar Certificados de Profesionalidad por FUNDAE

Primer plano de un diploma oficial de Certificado de Profesionalidad expedido por el SEPE sobre un fondo de oficina.
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Bonificar certificados de profesionales a través de FUNDAE es posible, y puede ser un recurso muy interesante para las empresas que necesitan formar a sus trabajadores con una titulación oficial.

La formación profesional se ha convertido en una de las opciones más importantes para mejorar la competitividad de las empresas en España.

En un mercado laboral que cambia tan rápido, las empresas necesitan trabajadores cualificados y actualizados, formados en nuevas tecnologías, procesos y exigencias normativas.

Los Certificados de Profesionalidad son acreditaciones oficiales que dotan a una persona de las competencias necesarias para desempeñar una actividad profesional concreta, y están reconocidos en todo el territorio nacional formando parte del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales.

Para las empresas, además, formar a sus trabajadores no tiene por qué suponer un coste añadido.

A través del sistema de formación bonificada gestionado por FUNDAE, es posible financiar parte o la totalidad de la formación. En este punto, nuestro equipo acompaña a las organizaciones en todo el proceso: asesoramos, tramitamos inscripciones y gestionamos la bonificación para que la formación acreditada sea accesible, eficiente y plenamente rentable.

Qué es un certificado de profesionalidad

Un Certificado de Profesionalidad es una acreditación oficial donde una persona adquiere las competencias profesionales necesarias para desarrollar una actividad laboral ajustándose a los estándares que se piden a nivel estatal.

Los Certificados de Profesionalidad están regulados y expedidos por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y por los órganos competentes de cada Comunidad Autónoma, teniendo validez en todo el territorio español encuadrándose dentro del marco europeo de cualificaciones.

Cada Certificado de Profesionalidad está vinculado al Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales (CNCP), que es donde se recoge y organiza las competencias que se piden en el mercado laboral.

Todas las formaciones del CNCP tienen los contenidos formativos, la duración, las unidades didácticas y las prácticas profesionales estandarizados, buscando resolver las necesidades de cada sector productivo.

En este punto es importante distinguir entre formación acreditada y formación no acreditada.

  • La formación acreditada, como los Certificados de Profesionalidad, supone conseguir un título oficial con validez nacional y reconocimiento profesional. Permite la acreditación parcial acumulable y la convalidación con estudios de Formación Profesional.
  • La formación no acreditada no ofrece un reconocimiento formal, no tiene equivalencias con el sistema educativo y no siempre cumple los requisitos exigidos en sectores regulados.

Para qué sirve el certificado de profesionalidad

Infografía explicativa sobre la utilidad y ventajas laborales de obtener un certificado de profesionalidad oficial para encontrar empleo.

Descubre para qué sirve el certificado de profesionalidad y cómo este título oficial puede ayudarte a encontrar trabajo e impulsar tu futuro laboral.

Un Certificado de Profesionalidad es una acreditación oficial que demuestra que una persona tiene las competencias profesionales necesarias para desenvolverse en un puesto de trabajo con efectividad.

El Certificado de Profesionalidad tiene reconocimiento estatal y europeo, ya que está dentro del Marco Europeo de Cualificaciones (EQF).

Esto hace que las competencias que se han conseguido sean valoradas por empresas dentro y fuera de España, mejorando la movilidad laboral y el reconocimiento profesional en otros países de la Unión Europea.

El Certificado de Profesionalidad., al estar directamente vinculado al Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales, busca dar respuesta a las necesidades reales del mercado laboral.

Un trabajador que cuenta con un Certificado de Profesionalidad da a entender que tiene conocimientos actualizados y prácticos, lo que mejora sus opciones de conseguir un trabajo, promocionar dentro de su empresa o apuntar su carrera profesional hacia sectores con más demanda.

En muchos sectores laborales, tener con un Certificado de Profesionalidad no es solo una opción, sino que es obligatorio debido a nuevas legislaciones.

Entre los sectores más regulados se encuentran:

  • La atención sociosanitaria
  • La seguridad privada
  • La educación infantil
  • El sector del entrenamiento deportivo
  • La hostelería
  • El mantenimiento
  • La logística
  • El ámbito sociocultural

En estos casos, tener un Certificado de Profesionalidad es un requisito obligado para ejercer profesionalmente y cumplir con la normativa actual.

Para las empresas, los Certificado de Profesionalidad tienen una ventaja estratégica.

Tener personal acreditado hace que los trabajadores tengan la capacitación técnica necesaria, reduce riesgos, mejora la calidad del servicio y cumple con la normativa actual.

Estructura de los Certificado de Profesionalidad

Los Certificados de Profesionalidad se estructuran de la misma forma en todo el territorio español, ya que deben adecuarse a los estándares del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales.

Esta estructura permite que cualquier persona que obtenga el certificado, dando igual el centro o la comunidad autónoma donde lo haga, tendrá las mismas competencias profesionales.

Cada certificado está formado por módulos formativos (MF), que son los bloques de competencias que debe dominar el alumno.

Estos módulos tratan tanto conocimientos teóricos como habilidades prácticas específicas del puesto de trabajo.

Cada módulo se divide en unidades formativas (UF), que son partes más concretas de aprendizaje.

Por otra parte, el Módulo de Prácticas Profesionales No Laborales (MPNL) es un periodo obligatorio de formación en centros de trabajo reales, diseñado para que el estudiante ponga en práctica los conocimientos y se familiarice con el entorno profesional.

Hay algunas excepciones y posibilidades de no realizar estas prácticas para quienes ya tienen experiencia laboral demostrable en el sector.

En cuanto a la duración, los Certificados de Profesionalidad duran entre 120 horas y más de 900, dependiendo del nivel (1, 2 o 3) y de la cualificación profesional asociada.

Niveles de los Certificados de Profesionalidad

Tabla comparativa de los niveles 1, 2 y 3 de los certificados de profesionalidad oficiales y sus requisitos de acceso formativo.

Guía visual sobre los niveles de los certificados de profesionalidad (1, 2 y 3) y los requisitos mínimos de estudios necesarios para acceder a cada uno.

Los Certificados de Profesionalidad están organizados en 3 niveles en función del grado de autonomía, responsabilidad y complejidad de las tareas que puede realizar posteriormente el profesional.

Cada nivel tiene unos requisitos de acceso y unos perfiles concretos, pudiendo adaptar la formación a las necesidades de cada trabajador y a las demandas del mercado laboral.

Certificado de Profesionalidad Nivel 1

Los certificados de nivel 1 están orientados a competencias básicas y tareas que necesitan supervisión.

  • Requisitos de acceso: No hace falta tener una titulación académica previa. Es suficiente con demostrar las habilidades mínimas de comunicación y comprensión lectora que permitan seguir la formación.
  • Tipos de competencias asociadas: Suelen centrarse en actividades operativas, apoyo en procesos productivos o servicios básicos. El objetivo es enseñar destrezas prácticas que faciliten el acceso rápido al trabajo.
  • Perfiles profesionales habituales: Ayudante de cocina, auxiliar de almacén, operaciones básicas de limpieza, actividades auxiliares de comercio…

Certificado de Profesionalidad Nivel 2

El nivel 2 se orienta a competencias más especializadas, que necesitan cierta autonomía y capacidad para tomar decisiones en el ámbito laboral.

  • Requisitos de acceso: Se debe contar con el título de ESO, un certificado de nivel 1 de la misma familia profesional o superar una prueba de competencias. También puede accederse acreditando experiencia laboral suficiente en el sector.
  • Equivalencia: Un Certificado de Profesionalidad de Nivel 2 equivale al nivel educativo de la ESO, aunque no sustituye oficialmente al título. Sí acredita que la persona tiene un nivel de capacitación técnica equivalente.
  • Ejemplos: Gestión administrativa, atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales, operaciones de logística, servicios de bar y cafetería, jardinería, mantenimiento de instalaciones o actividades de venta.

Certificado de Profesionalidad Nivel 3

El nivel 3 es el de mayor complejidad dentro del sistema de formación para el empleo. Está dirigido a profesionales que desarrollan actividades técnicas con alto grado de responsabilidad.

  • Requisitos de acceso: Es necesario tener el título de Bachillerato, un certificado de nivel 2 de la misma familia profesional, o superar una prueba de competencias equivalente. También puede accederse demostrando experiencia profesional suficiente en el área.
  • Equivalencia: Un Certificado de Profesionalidad Nivel 3 equivale al nivel educativo del Bachillerato en términos de competencias profesionales, aunque tampoco lo sustituye como título académico.
  • Profesiones donde se exige: Educador infantil en ámbito no formal, dirección de cocina, gestión de servicios de limpieza, programación de sistemas informáticos, dinamización comunitaria, coordinación de actividades de tiempo libre, transporte sanitario avanzado o atención sociosanitaria a domicilio.

Cómo acreditar competencias profesionales

Con el sistema de acreditación de experiencia laboral se puede obtener, total o parcialmente, un Certificado de Profesionalidad sin necesidad de cursar toda la formación, siempre que puedan demostrar que tienen las competencias profesionales correspondientes.

Este procedimiento oficial, conocido como Acredita o Reconocimiento de Competencias Profesionales, está regulado por las comunidades autónomas y está basado en estándares del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales.

Para empezar este proceso se debe aportar documentación que justifique la experiencia laboral o la formación no formal relacionada con la cualificación.

Aquí encontramos: Contratos de trabajo, certificados de empresa que describan las funciones hechas, vida laboral, títulos o diplomas de cursos realizados, y justificantes de voluntariado o prácticas si son relevantes.

Cuanta más información se aporte, más fácil será el proceso de evaluación.

La acreditación de competencias se desarrolla en 3 fases:

  • Asesoramiento
    Un profesional comprueba la trayectoria del candidato, revisa la documentación y determina si cuenta con evidencias suficientes para continuar. También ayuda a identificar qué unidades de competencia pueden acreditarse.
  • Evaluación
    El equipo evaluador verifica las evidencias presentadas y se hacen entrevistas, pruebas prácticas o simulaciones para comprobar que el candidato tiene las competencias requeridas.
  • Acreditación
    Una vez superada la evaluación, la administración emite una certificación oficial por cada unidad de competencia acreditada. Cuando se completan todas las unidades asociadas a una cualificación, la persona puede pedir el Certificado de Profesionalidad correspondiente.

Este procedimiento tiene ventajas importantes.

Para los trabajadores, supone el reconocimiento formal de su experiencia, mejora la empleabilidad y abre la puerta a tener un título oficial sin repetir aprendizajes ya hechos en el puesto de trabajo.

Para las empresas, permite profesionalizar su plantilla, cumplir requisitos normativos en sectores regulados y materializar la experiencia real de sus trabajadores sin interrumpir su actividad laboral.

Cuándo un trabajador necesita un Certificado de Profesionalidad

Infografía explicativa sobre las situaciones en las que un trabajador necesita un certificado de profesionalidad oficial para encontrar empleo.

Descubre en qué casos y sectores es obligatorio u aconsejable contar con un certificado de profesionalidad para poder trabajar legalmente.

Una empresa puede necesitar que sus trabajadores cursen un Certificado de Profesionalidad por varios motivos, sobre todo cuando su actividad se desarrolla bajo requisitos de cualificación específicos.

En muchos sectores hay actividades reguladas por normativa estatal o autonómica que exigen que el trabajador tenga un certificado oficial para poder ejercer.

Es el caso de la atención sociosanitaria, la seguridad privada, el transporte sanitario, la educación no formal, la hostelería o el mantenimiento de instalaciones.

En estos ámbitos, tener un Certificado de Profesionalidad es una obligación legal.

Por otro lado, muchas empresas recurren a estos Certificado de Profesionalidad para llevar a cabo mejoras internas de cualificación.

Formar a los equipos con programas acreditados hace que se tenga homogeneidad en los procedimientos, mejora la productividad y refuerza la calidad del servicio que ofrece esa empresa.

Otro motivo de formar trabajadores con Certificados de Profesionalidad es la seguridad y el cumplimiento normativo.

Contar con trabajadores formados oficialmente reduce riesgos, evita sanciones y asegura que las tareas se llevan a cabo siguiendo los estándares técnicos establecidos.

Certificados de Profesionalidad bonificables por FUNDAE

Los Certificados de Profesionalidad pueden ser bonificados a través del sistema de formación programada para las empresas gestionado por FUNDAE, siempre que se cumplan una serie de requisitos específicos.

En general, los módulos formativos que componen el certificado pueden ser bonificados de la misma forma que cualquier otra acción formativa, siempre que se impartan por un centro acreditado y que la empresa cuente con crédito suficiente.

Sin embargo, hay limitaciones en relación con el Módulo de Prácticas Profesionales No Laborales (MPNL), que no es bonificable.

Las prácticas deben hacerse en una empresa colaboradora y su gestión depende directamente del centro formador o de la administración competente, pero no pueden financiarse con los fondos de formación programada.

En cuanto a los costes bonificables, FUNDAE permite financiar los gastos de formación (teleformación, presencial o mixta), la tutorización, los materiales utilizados y, en algunos casos, los costes salariales en formación presencial durante la jornada laboral.

Algo importante es que quedan fuera de la bonificación los costes de las prácticas, las tasas administrativas, la convalidación de unidades de competencia o los gastos de desplazamiento de los trabajadores.

Gestión correcta de la inscripción y bonificación del certificado

Para bonificar un Certificado de Profesionalidad, es necesario seguir correctamente los pasos del proceso:

  • Comprobar el crédito disponible por parte de la empresa.
  • Comprobar que el curso esté dado de alta en FUNDAE, es decir, que sea bonificable.
  • Formalizar de la documentación obligatoria, como el acuerdo de formación, la comunicación a la representación legal de los trabajadores y la ficha de inscripción de cada trabajador.
  • Desarrollo de la formación según los criterios marcados por SEPE y FUNDAE, respetando horarios, porcentajes de seguimiento y controles de aprendizaje.
  • Justificar y aplicar la bonificación, con evidencias de participación, diploma o acreditación parcial y documentación económica.

Los plazos son obligatorios: Comunicar el inicio de la formación con al menos 2 días naturales de antelación y la finalización en un plazo máximo de 7 días. Cualquier error puede provocar la pérdida total de la bonificación.

Es por esto que para muchas empresas resulta adecuado tener con el apoyo de un gestor especializado encargado de tramitar las inscripciones, gestionar las comunicaciones con FUNDAE, supervisar el cumplimiento normativo y asegurar que la empresa aproveche su crédito sin riesgos administrativos.

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